LOS HABITANTES TEMEN QUE OCURRA OTRA EMERGENCIA
Con el dolor de haberlo perdido todo recuerda Ana Cuzme aquel 18 de marzo de 2023, cuando los ríos Blanco y Cristal se desbordaron en Valle Hermoso, parroquia rural de Santo Domingo de los Tsáchilas. Las calles se convirtieron en afluentes que arrasaron con viviendas y pertenencias, dejando a varias familias afectadas y una emergencia que aún permanece en la memoria de sus más de 12 mil habitantes.
Ante la posible llegada del fenómeno de El Niño, las autoridades parroquiales aseguran que ya cuentan con un Plan de Contingencia. Ana Merino, vicepresidenta de Valle Hermoso, explicó que está pendiente incorporar el Plan Comunitario de Gestión de Riesgos, que contempla acciones de primeros auxilios, evacuación, promoción de salud y prevención de incendios. Además, señaló que ya se realizó el primer simulacro y se identificaron cuatro barrios vulnerables donde se trabaja con la comunidad.
Los habitantes también solicitan una intervención urgente en el sistema de alcantarillado. Aseguran que varios ductos se encuentran obstruidos y podrían provocar nuevas inundaciones en el centro poblado. Además, piden a la ciudadanía evitar arrojar basura en las calles para prevenir taponamientos.
Finalmente, los moradores solicitan la instalación de equipos preventivos como sensores para monitorear el aumento del caudal, sirenas de alerta y sistemas de comunicación que permitan actuar de manera rápida ante una eventual emergencia.