CHUBASCOS DE FUERTE INTENSIDAD SE REGISTRARON EN EL CANTÓN
Las intensas lluvias registradas durante la tarde y noche del domingo 7 de junio volvieron a poner en alerta a varios sectores de Santo Domingo. Según los reportes, en el cantón se registraron alrededor de 52,2 milímetros de precipitación, siendo la parroquia rural Santa María del Toachi una de las zonas con mayor concentración de agua. Entre los sitios afectados está la cooperativa Las Playas, donde la emergencia persiste debido a las inundaciones que afectaron viviendas y bienes de los moradores. Los habitantes aseguran que el sistema de alcantarillado volvió a colapsar, situación que, afirman, se repite cada vez que se presentan lluvias de intensidad considerable.
Los vecinos expresaron su preocupación ante la posible llegada del Fenómeno de El Niño, ya que temen que las inundaciones se vuelvan más frecuentes y severas. Por ello, exigen a las autoridades municipales la sustitución del actual ducto de alcantarillado por una infraestructura de mayor capacidad que permita evacuar adecuadamente las aguas lluvias. Durante la emergencia, aproximadamente 18 familias resultaron damnificadas. Entre ellas se encuentra la de Pedro Figueroa, quien relató que perdió gran parte de sus pertenencias tras el ingreso del agua a su vivienda.
Frente a la amenaza de nuevos eventos climáticos asociados al Fenómeno de El Niño, los santodomingueños hicieron un llamado a la ciudadanía para colaborar en la limpieza de alcantarillas y sistemas de drenaje en los distintos sectores del cantón. Asimismo, invitaron a participar en las mingas impulsadas por la Municipalidad de Santo Domingo con el objetivo de prevenir futuras emergencias.
Otro de los sectores afectados es Chilachito. Sus habitantes señalaron que, tras casi cuatro meses de la emergencia registrada anteriormente, finalmente se ejecutan trabajos para mejorar el drenaje en la calle San Cristóbal. En el sitio ya se han colocado alcantarillas que permitirán evacuar el agua acumulada. Sin embargo, los moradores manifestaron su preocupación por los problemas de salud derivados del agua estancada, especialmente enfermedades en la piel y la proliferación de mosquitos. Por ello, solicitaron a las autoridades acelerar las obras pendientes y reforzar las acciones de control sanitario.