EL PROYECTO APORTA, PERO ES INTERMITENTE Y NO TIENE ALMACENAMIENTO
Ecuador busca ampliar su generación eléctrica con Villonaco III, un proyecto eólico que aportará 112,1 megavatios al sistema nacional. Para Cristian Laverde, PhD en Energía y experto energético, la iniciativa es positiva porque contribuye a diversificar la matriz; sin embargo, considera que su aporte resulta limitado frente al déficit que enfrenta el país, que requeriría alrededor de 1.000 megavatios de generación firme para contar con un respaldo suficiente.
Laverde explica que la generación eólica depende de la disponibilidad del viento y, por ello, no produce energía de manera constante. Su aporte puede complementar a las hidroeléctricas y permitir un menor uso de sus recursos hídricos, pero advierte que Villonaco III no contempla, por ahora, un sistema de almacenamiento, lo que limita su capacidad de responder cuando la demanda supera la generación disponible.
Desde otra perspectiva, Marco Acuña, miembro del Consejo Consultivo de Ingeniería y Economía (CCIE), considera necesario incorporar fuentes como la energía eólica y solar para diversificar la matriz y reducir la dependencia de la generación hidroeléctrica. Señala que estos proyectos también representan una oportunidad ambiental al favorecer una generación con menores emisiones, aunque su expansión dependerá de condiciones que permitan atraer inversión y desarrollar nuevas iniciativas.
Acuña advierte que aumentar la generación no es suficiente si el país no dispone de la infraestructura necesaria para transportar esa energía hacia los principales centros de consumo. Por ello, sostiene que la incorporación de nuevas fuentes renovables debe estar acompañada de una red de transmisión fortalecida, planificación e inversión para garantizar que la capacidad instalada pueda integrarse y aprovecharse de manera efectiva.
Villonaco III representa un avance en la diversificación de la matriz energética, pero los expertos coinciden en que, por sí solo, no resolverá el déficit eléctrico del país. Ecuador deberá combinar nuevas fuentes renovables con generación firme, sistemas de almacenamiento y una red de transmisión robusta para enfrentar el crecimiento de la demanda y evitar que el próximo estiaje vuelva a poner al sistema eléctrico al límite.