LA CALLE HORTENSIA DE RUILOVA LUCE LLENA DE OBSTÁCULOS
La calle Hortensia de Ruilova se ha convertido en la principal preocupación de los moradores de la cooperativa Las Playas. Desde el cierre del bypass Chone–Quevedo, debido a la emergencia en una alcantarilla, esta vía es utilizada como ruta alterna por camiones y vehículos pesados, situación que ha acelerado el deterioro del adoquinado, al punto de que los vecinos comparan su estado con un “campo minado”.
Los habitantes aseguran que las afectaciones son constantes. El intenso tránsito genera ruido desde la madrugada hasta altas horas de la noche y, a medida que el adoquinado continúa destruyéndose, los impactos de los vehículos sobre los huecos provocan fuertes vibraciones que alteran la tranquilidad del sector.
La situación se agrava porque en este tramo funcionan varias unidades educativas, por lo que durante las horas de ingreso y salida de estudiantes la circulación vehicular se vuelve caótica, incrementando el riesgo para peatones y conductores.
Los moradores advierten que los daños ya no solo afectan a la vía, sino también a las viviendas cercanas. Afirman que varias casas presentan fisuras y cuarteaduras ocasionadas por las vibraciones del paso constante de vehículos pesados. Por ello, solicitan a las autoridades acelerar la instalación de la alcantarilla de ármico y concluir cuanto antes los trabajos en el bypass, con el fin de restablecer el tránsito y evitar que el deterioro continúe.