PANIFICADORES DE SANTO DOMINGO ENFRENTAN ALZA EN SUS COSTOS
Ante este escenario, muchos negocios prefieren asumir parte de los costos para no perder clientes y mantener la calidad del producto. Landa señala que a esto se suma la competencia desleal y la falta de regulación, por lo que considera necesario un estudio que permita establecer un precio acorde con los costos reales de producción del pan.
Para los consumidores, el pan sigue siendo un producto básico en los hogares y, aunque un incremento afectaría su economía, reconocen que los negocios también enfrentan mayores gastos. Si los costos continúan aumentando, aseguran que no habría otra opción que asumir el nuevo precio.
El huevo es uno de los insumos que más preocupa al sector. Productores y distribuidores explican que las variaciones en su precio están relacionadas principalmente con la disponibilidad del producto, la producción y el comportamiento de la demanda.
Por otro lado, también se ha registrado un incremento en el precio de los materiales utilizados para el empaquetado de estos productos, como cubetas, cintas para atar, cintas de embalaje y cartón, lo que representa un costo adicional para los comerciantes.
En Santo Domingo, el alza ya no se queda en el bolsillo de los productores: recorre toda la cadena y termina llegando al consumidor. Mientras panificadores y comerciantes intentan sostener sus precios, la pregunta es cuánto tiempo podrán hacerlo sin sacrificar calidad, reducir sus ganancias o trasladar el costo final a las familias.