JORGE VILA HA SIDO RELOJERO POR 30 AÑOS
En las manos expertas de Jorge Vila aún perdura uno de los oficios más antiguos de Santo Domingo. A pesar de que el arreglo de relojes ha ido decayendo con el paso del tiempo, el experto en este tipo de artefactos sigue con su puesto en la peatonal 3 de Julio dando este servicio por más de 30 años. Señaló que antes reparaba entre 10 a 15 dispositivos al día, pero ahora la demanda ha bajado y a penas logra obtener 4 trabajos en el transcurso de su jornada. Sin embargo, sigue con el mismo optimismo.
Los clientes llegan hasta la peatonal 3 de Julio a solicitar este servicio que se ha ido perdiendo en el tiempo a causa de las nuevas tecnologías. Sin embargo, algunos ciudadanos consideran que la simplicidad de los anteriores relojes es más que suficiente para el día a día, por lo cual cuando sufren una avería buscan a los expertos para recatar sus dispositivos.
En el corazón de la ciudad también perdura el oficio de sacar copias de llaves de cualquier cerradura o vehículo. Una de estas manos talentosas es la de Wilmar Estrella, quien en su puesto improvisado sigue ofreciendo sus servicios a los ciudadanos desde 08:00 am hasta las 18:00 pm.
Los comerciantes explican que estos oficios los aprendieron hace años y que los ayudan a seguir llevando un pan a sus hogares. Enfatizan que es necesario que se impulsen estas labores y que se preserve estos servicios hacia la ciudadanía.