LA TRANSPORTACIÓN URBANA ANALIZA LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA
Actualmente, la transportación urbana de Santo Domingo está evaluando la posibilidad de reemplazar los buses que funcionan con diésel por unidades eléctricas, una medida motivada por los elevados costos operativos. El aumento constante en los precios de los combustibles y otros gastos relacionados con el funcionamiento del transporte son factores determinantes, según lo manifestó José Verdezoto, gerente de la compañía El Gran General Rumiñahui.
No obstante, este ambicioso proyecto enfrenta importantes obstáculos en términos de infraestructura y suministro energético, destacando su fuerte dependencia de las políticas públicas, subrayó el dirigente.
Más allá del impacto económico positivo que representaría para el sector empresarial, la dimensión ambiental juega un papel crucial en esta transición, según explicó el técnico ambiental Nicolay Torres. En su tesis sobre el cambio de buses de combustión interna a eléctricos, propuso habilitar una ruta como el anillo vial para dar inicio al proyecto.
Torres también recalcó que la reducción de la contaminación sería palpable de forma inmediata.
Este proyecto enfocado en la adquisición de vehículos eléctricos para el transporte público ya ha sido discutido por las autoridades de la Empresa Pública Municipal de Transporte. La institución expresó su intención de implementar un sistema troncalizado, cuya ejecución podría ser viable mediante un crédito de 12 millones de dólares. El objetivo está fijado para comenzar en 2030, aunque en Santo Domingo ya se observan algunos casos aislados de taxis eléctricos en operación.