LA ELIMINACIÓN DE LOS ARANCELES HA CONTRIBUIDO A LA TRANSPORTACIÓN
Tras 4 meses de la guerra arancelaria entre Ecuador y Colombia y su finalización en el mes de junio, la transportación de carga pesada tuvo un respiro. Ramón Vera, dirigente del gremio en Santo Domingo de los Tsáchilas, explicó que tuvieron grandes pérdidas durante esta situación diplomática y que ahora se busca establecer nuevos pisos tarifarios que no afecten a este sector económico del país, con un incremento de entre un 10 y 15%. La raíz del problema surge tras el aumento del combustible, donde la rentabilidad por cada traslado se ha visto afectada, acotó.
No obstante, Vera enfatizó que algunos propietarios de unidades en diferentes modalidades tanto comercial como de pasajeros han apagado sus motores, debido a que no es rentable para ellos los altos precios en lo que se comercializa el combustible. Además, existe la probabilidad de que para el 12 de junio el valor de estos hidrocarburos vuelva a subir.
Galo Angulo, dirigente de la transportación, señaló que la inseguridad es otro punto que está afectando al gremio. Esta situación se vive, en especial, en la zona fronteriza entre Ecuador y Colombia, donde se cuestiona la falta de medidas de control por parte del vecino país para combatir a los grupos subversivos.
Ante el alto precio del combustible, algunos transportistas de carga pesada han tomado la decisión de incrementar el peso que llevan por viaje con el fin de abaratar costos. No obstante, el gremio también ha resultado afectado por la informalidad.